Estoy viva!

dos caminos muy diferentes, que pueden cambiar la vida, no soy lesbiana pero este es mi lado fresa, el lado que todos tenemos y que en algún momento de la vida saldrá para hacernos dudar de nosotros mismos.

Tolerancia, Por último Homofobia es Gay

miércoles, 12 de mayo de 2010

Aquel día...


Día del alumno, unos tragos sobre la mesa, la pista de baile repleta de gente, mientras tú me abrazabas en el sillón, había bebido dos tragos, y tú ya no estabas a tu cien por ciento, éramos menos que amigos, pero tus labios llamaban a los míos, necesitaba sentirlos, sentirlos cerca de mi. nos levantamos y salimos al patio, donde se encontraban los demás, la luz del sol iluminaba tu rostro, comencé a besar tu cuello despacio, para complacerte... me pediste que parara, porque se supone que no deberiamos hacer esto, pero ya no podía esperar más, eras la primera persona que besaba en una fiesta, era la primera vez que cumplía el rol de amante, amante de la persona que me gusta a unos días de conocer, necesitaba hacerlo, sentía que eras especial, no eras cualquier persona, ese día eras mi hombre. Seguí hasta tu rostro con pequeños besos, besos que me hacían sentir un eterno placer, hasta que encontré tus labios y se toparon, mi primer hombre, mi primer beso, ya no era suerte eras tú conmigo con el sol alumbrando nuestros rostros en un día que prometía ser hermoso. nos alejamos de la multitud, y nos fuimos a un costado de la casa, me apoyé en la pared y me repetías que esto no estaba bien, yo lo sabía, pero cómo parar, cómo parar cuando ya te he besado, cuando ya te he tocado, más de la cuenta, cuando he sentido al fin que tú eras para mí, quisiste hablar sabiendo que en tu estado se olvidarían pronto las palabras, y me confesaste que no eras un buen hombre, no quería creerlo, tu alegría me decía lo contrario, mi corazón se encontraba cegado, por tu mirada, por tus besos, por tus caricias inquietantes que llenaba de escalofríos mi cuerpo, que hacía sentir mi cuerpo. te tenías que ir ya era muy tarde al día siguiente había clase, habían pruebas, habían preocupaciones, y aún así no pude ocultar que no te quería dejar ir, te acompañé hasta el paradero de autobús. ¿cómo nos despediríamos? ¿de la mano? ¿con un beso en la mejilla?, me decidí y besé tus labios, nos miramos a los ojos y luego partiste. me sentí como nunca antes, pero el día siguiente llegó más rápido de lo que quise, y te pedí que habláramos me fuiste a dejar a la casa, y fui sincera, siempre lo soy, pero esta vez no debí, y susurré, "me gustas", no sentías lo mismo por mi, ¿qué podía hacer? ¿obligarte a quererme?, no... no soy de esas, sólo pienso en dejarte ir, no es la primera vez que sufro y tampoco será la última, por las anteriores no me he muerto y está no será la excepción, cuesta recordar y es que estoy dividida, por un lado fuiste el primero que me hizo sentir esto, por el otro sé que fue sólo eso. no puedo hacer nada más... nada más que ser amigos, como acordamos aquel día.

puedo verte, pero no tocarte
puedo oírte, pero no abrazarte
puedo desearte, pero no tenerte...
no eres especial, quisiera creerlo
no eres especial, quisiera aceptarlo...

1 comentario:

  1. Palabras tan sentidas que salen de un corazón que vibra a millón, así es como se vive la vida a flor de piel y las experiencias te marcan al máximo, si lo disfrutaste no hay de que arrepentirse, y a dar un paso más que tal vez sea en otro camino, pero cosas mejores te esperan.

    Un abrazo de mi corazón como siempre, pequeña gran mujer

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